Se debate sobre la decisión de Milei de no soltar a Adorni, considerándolo una figura "muy peligrosa" incluso después de su salida del gobierno.
Se especula que Adorni "sabe todo" sobre casos de corrupción y medidas gubernamentales, lo que explicaría la reticencia de Milei a dejarlo completamente de lado.
"Milei lo tiene muy claro esto", se afirma, sugiriendo que la retención de Adorni no es por afecto, sino por estrategia. La mención de un "abrazo" por parte de Milei después de su salida del gobierno se interpreta como un gesto político para mantenerlo bajo control, dada su potencial peligrosidad.