Miles de israelíes se manifestaron frente al parlamento para exigir una comisión estatal de investigación independiente sobre los fallos que permitieron el ataque de Hamas el 7 de octubre. Los manifestantes, en su mayoría familiares de las víctimas, reclaman esclarecer responsabilidades políticas, militares y de inteligencia, así como la gestión de la guerra y la crisis de los rehenes.
El primer ministro Benjamin Netanyahu se ha negado a respaldar la creación de esta comisión, argumentando que la investigación debe realizarse una vez concluido el conflicto. Líderes de la oposición, como Jair Lapid, critican esta postura, considerándola una estrategia para evitar la evaluación de las decisiones de su gobierno y las posibles consecuencias políticas.