En el Palacio del Gobernador de Curazao, el protocolo dicta el uso de escaleras diferenciadas para el Rey de Holanda y el Gobernador de Curazao durante actos oficiales. Cada uno utiliza una escalera distinta, marcada por las banderas de sus respectivos países.
Este sistema de señalización también se aplica a los autos de los funcionarios y a las oficinas del gabinete del primer ministro y del secretario del consejo, garantizando el orden y la jerarquía dentro del centro de poder administrativo de la isla.