Se acusa a Manuel Adorni de un despilfarro millonario, con gastos de 139 millones de pesos en tarjetas de crédito, utilizando fondos públicos.
Se destaca que Adorni, a pesar de ser funcionario, no realizó ninguna inversión significativa en dos años y medio. Se menciona que incluso pedía tarjetas prestadas para seguir gastando, y que gran parte del ajuste recayó sobre la ciudadanía.