Un análisis sobre la estrategia de la derecha argentina para mutar su imagen y adaptarse a diferentes contextos políticos fue el eje de la discusión. Se señaló que este sector es un "monstruo que sabe cambiar de ropaje", adoptando distintas caras según la necesidad.
Se recordó cómo la derecha se presentó con el rostro de la dictadura, luego evolucionó hacia la figura del "gran caudillo" o el "hombre cercano" como en el caso de Menem. Posteriormente, se buscó una imagen de "hombre blanco" con antecedentes empresariales, ejemplificado en Macri, y también se construyó la figura de De La Rúa como alguien confiable y honesto, en contraste con el menemismo.
Más recientemente, se mencionó la construcción de la figura de Milei como "el loquito". El análisis concluye que, ante el agotamiento de las formas de gobierno actuales, la derecha busca constantemente nuevos rostros, mientras que la sociedad debería enfocarse en discutir modelos y no solo nombres.