Se debate sobre el derecho de Mauricio Macri a dar entrevistas y a buscar una "entrevista de color" para presentarse como una persona amigable, a pesar de su historial.
Se cuestiona la "pluralidad de voces" que permite que nadie se haga responsable del daño causado, mientras se continúa con la búsqueda de votos y negociación política. Se señala que incluso "5 o 6 puntitos" (porcentajes de votos) pueden ser decisivos en el contexto electoral argentino.
Se critica la falta de rendición de cuentas y la naturalidad con la que se busca favores políticos sin asumir responsabilidad por acciones pasadas, lo que representa una estrategia para obtener rédito partidario.