Se analiza la percepción del votante de cara a futuras elecciones, destacando la importancia del bolsillo y el poder adquisitivo en la decisión.
Se señala que un 42% de los votantes optaría por el mismo equipo de gestión con cambios en políticas, mientras que un 55% buscaría un cambio total. Sin embargo, este último grupo no encuentra una alternativa clara.
El malestar presente, antes atribuido al pasado, ahora se traslada al presente y al gobierno actual, impactando en el salario y la economía. Se concluye que el bolsillo del ciudadano es el factor determinante en la elección, y si este no mejora, podría haber un gran ausentismo, especialmente entre los jóvenes y sectores bajos.