Se cuestiona la designación de Sturzenegger y Bullrich en el gobierno de Milei, sugiriendo que no responden a méritos propios sino a la imposición de "sectores del poder".
Se afirma que estos sectores son los que realmente toman las decisiones y que el kirchnerismo, en sus inicios, fue el único que se enfrentó a ellos, a diferencia de la situación actual donde se asemejan las ideas de "clase" y "casta" en pos de los intereses de una minoría.