El gobierno de Pedro Sánchez, que llegó al poder con la promesa de luchar contra la corrupción, enfrenta una creciente ola de escándalos que afectan a figuras clave del Partido Socialista.
Tras ocho años en el poder, no solo no se han visto avances en la lucha anticorrupción, sino que se han multiplicado los casos que involucran a personas cercanas al presidente, generando dudas sobre la integridad de su administración.