Se cuestiona la falta de investigación sobre los gastos de Adorni, destacando la "cascada" y la compra de sábanas como ejemplos de su comportamiento.
Se le describe como un "chanta" que robó y que tuvo un trato soberbio y despreciable hacia los demás. Se señala que, si bien otros actos de corrupción no están bien, lo de Adorni era "grotesco" y fácil de entender.