El nuevo vocero presidencial, Javier, debutó con una frase desafortunada sobre el aumento del gas, sugiriendo "abrigarse más que prender el gas" ante el incremento de las tarifas. Esta declaración generó fuerte repudio y críticas.
Se señaló que el gobierno tiene que anunciar duplicaciones en gas, agua y electricidad, lo que lleva a las familias a tomar medidas como abrigarse más. Se cuestionó la frase del vocero, calificándola de "medida muy desafortunada e ingrata", y se enfatizó que la gente tiene derecho a prender la estufa, especialmente los abuelos.
El vocero intentó retractarse, afirmando que "no quiso expresar eso" y que la frase fue "poco feliz", asegurando que el gobierno cuida a los más humildes. Sin embargo, se le recordó que quienes tienen menos ingresos, como los que dependen de garrafas, son los más afectados por los aumentos y la quita de subsidios.