Se sostiene que el peronismo necesita recuperar su identidad como pueblo y sociedad, a pesar de que un sector ha traicionado sus principios y evitado la autocrítica.
Se enfatiza la importancia de hablarle a las nuevas generaciones en su propio lenguaje y de aggiornar las convicciones del pasado a la realidad presente, en lugar de aferrarse a ideas anacrónicas.