Se reflexiona sobre la volatilidad de la política argentina y la dificultad de predecir resultados electorales. Se recuerda el arrasador triunfo de Menem en 1995 y su posterior caída, sugiriendo que la estabilidad puede ser efímera.
Se cuestiona la financiación del plan de Cavallo y se advierte sobre la prudencia ante las euforias y depresiones políticas. Se plantea la necesidad de un "divorcio definitivo" entre el peronismo de Kicillof y Cristina Kirchner para que este último pueda ser un candidato natural.
Se percibe la política actual como fragmentada y con dirigentes pensando en el "conchavo", sin un proyecto claro. A pesar de la fragilidad, se reconoce la posibilidad de reelección de Javier Milei, aunque se aclara que es una "foto de hoy".