Donald Trump participó en eventos conmemorativos por el 250 aniversario de la Fundación de Estados Unidos, aprovechando para lanzar un mensaje de campaña de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Las celebraciones del 4 de julio reflejan la profunda división del país, con debates sobre si el evento fue una fiesta nacional o un acto político con Trump. Las temperaturas extremas y amenazas de tormenta no disuadieron a la gente de asistir a los eventos en Washington.
La polarización es un tema central, con opiniones divididas sobre la retórica de Trump y el papel de los medios de comunicación. A pesar de la retórica política, la principal preocupación de los estadounidenses sigue siendo la situación económica.