Activistas, estudiantes, académicos y periodistas en Turquía enfrentan acusaciones de terrorismo, en un contexto de represión gubernamental previo a la cumbre de la OTAN.
El gobierno de Erdogan busca prevenir manifestaciones y castigar a opositores, intensificando la persecución tras las elecciones y la represión a partidos de oposición.
La próxima cumbre de la OTAN se perfila como crucial, especialmente por las críticas de Donald Trump a los aliados europeos por su bajo gasto en defensa y su falta de apoyo en la reciente intervención en Irán.