Se genera un debate sobre las declaraciones de Berti Venegas Lynch respecto al matrimonio y la intervenci\u00f3n del Estado. Se cuestiona su postura de que el liberalismo implica el respeto irrestricto al proyecto de vida del pr\u00f3jimo, bajo el lema "no victim, no crime", argumentando que el Estado no deber\u00eda intervenir en las relaciones personales.
Se critica la idea de que no hay crimen si no hay v\u00edctima, se\u00f1alando que esto ha perjudicado hist\u00f3ricamente a personas gay. Se argumenta que el matrimonio civil, incluyendo el igualitario, se cre\u00f3 para proteger a ambas partes y a los hijos, y para evitar injusticias en una sociedad patriarcal.
Se se\u00f1ala la contradicci\u00f3n en las declaraciones de Venegas Lynch, quien se opone a la regulaci\u00f3n estatal del matrimonio pero defiende conceptos como "Dios, patria y familia". Se le acusa de boludez y de mentir al decir "no victim, no crime", ya que las reglas son fundamentales para evitar desbalances y proteger a los desprotegidos.