Se compara la situación de Adorni con la de otros funcionarios y se menciona que Lilita Carrió también tiene custodia, aunque se aclara que esto no justifica el uso indebido de recursos estatales.
Se discute la diferencia entre un auto con chofer y una custodia, y se reitera que los gastos de Adorni no corresponden al Estado, a menos que sean ordenados por un juez. Se sugiere que algunos choferes utilizan los vehículos asignados como si fueran autos particulares.