Las preocupaciones de la ciudadanía se centran en la inflación y la economía, pero la corrupción ha emergido como un tema de gran relevancia, afectando la imagen del gobierno.
Se menciona que, si bien la arquitectura institucional no garantiza elecciones, las sospechas de corrupción alrededor del gobierno han erosionado su imagen de ética y moralidad.
Se advierte que el gobierno no puede darse el lujo de descuidar estos temas, ya que las sospechas de corrupción pueden ser determinantes en el resultado electoral.