Se critica el desfinanciamiento de las Fuerzas Armadas argentinas bajo el gobierno de Javier Milei, a pesar de que se destinaron recursos para enviar la Fragata Libertad a la fiesta del 4 de julio en Estados Unidos. El segmento resalta que las Fuerzas Armadas atraviesan su peor momento económico, con sueldos bajos y pérdida de capacidad operativa.
La decisión de enviar la fragata se presenta como un gesto de ostentación para "quedar bien" con Estados Unidos, mientras las capacidades militares del país se ven mermadas. Esta situación se enmarca en un contexto de crítica hacia el gobierno por priorizar gestos internacionales sobre las necesidades internas de defensa.