Se critica duramente a Berti Venegas Luz por no haber presentado ningún proyecto de ley a pesar de ser diputado y recibir un sueldo del Estado.
Se cuestiona su justificación de no creer en la actividad legislativa y se argumenta que debería renunciar a su cargo si no está dispuesto a cumplir con sus responsabilidades. Se enfatiza la contradicción de pagarle a alguien que está en contra de la labor para la que fue electo.