Fabián Calle detalló cómo Estados Unidos está presionando a Argentina y Gran Bretaña para que resuelvan el diferendo de las Malvinas, priorizando intereses internacionales más importantes en el Atlántico Sur y la Antártida.
Señaló que EE.UU. busca evitar una fisura en la retaguardia occidental y que la solución del conflicto es necesaria para defender la región.
Calle sugirió que la administración de la soberanía y la vigilancia del Atlántico Sur podrían ser acordadas entre Argentina, Gran Bretaña y Occidente, buscando un escenario donde todos ganen algo.