Se analiza la compleja relación de América Latina con Estados Unidos y China, en un contexto de cambio geopolítico.
Se plantea la necesidad de que Estados Unidos reconsidere su política hacia la región, prestando atención a los intereses nacionales de países como Brasil, y evitando un "maltrato" en temas como la Amazonia.
Se sugiere que la influencia de China en la región no es un reemplazo del esquema occidental, sino una búsqueda de un rol más importante en la administración global, aprovechando las tensiones entre EE.UU. y otros actores.