La clase dominante, conformada por sectores políticos, judiciales, empresariales y mediáticos, es la responsable del "saqueo" económico, cultural y de recursos naturales en Argentina.
Este accionar ha llevado al empobrecimiento y la destrucción de la industria, beneficiando a unos pocos.
Se advierte que dentro de esta clase dominante se encuentran personas que, aunque se disfracen de otra cosa, forman parte de ella.