La Casa Rosada experimentó una jornada de relativa calma, con el presidente Milei permaneciendo en Olivos y la mayoría de los funcionarios ausentes.
La reunión principal, prevista para el martes, se pospuso para el miércoles a las 17 horas debido al partido de la selección argentina, mostrando el "modo mundial" del gobierno.
La conferencia del vocero, que solía ser los martes por la mañana, se adelantó a las 10:30 para no interferir con el partido, evidenciando la adaptación de la agenda oficial a los eventos deportivos.