Existe una fuerte disputa entre el fiscal y el juez de la causa judicial, con acusaciones mutuas de lentitud y sobreactuación.
El fiscal considera que el juez es demasiado lento y está en connivencia con los defensores, mientras que el juez acusa al fiscal de sobreactuar.
Se compara la lentitud de esta causa con la celeridad del caso Adorni.