Se critica la estrategia de Santilli de priorizar la reelección de Milei por sobre la mejora de la vida de la gente. Se argumenta que el verdadero objetivo debería ser solucionar los problemas de la población para que esta decida reelegir al presidente.
Se señala que la gente rechaza un enfoque centrado únicamente en la reelección y que, en cambio, busca mejoras concretas en su calidad de vida. Se advierte que un enfoque equivocado podría ser contraproducente para las aspiraciones electorales.