Se plantea la importancia de los marcos institucionales y la seguridad jurídica como pilares de los países civilizados, contrastando con la situación actual donde la gente no puede acceder al transporte público.
Se cuestiona la percepción de que los jueces actúan de forma incorrecta o corrupta, y se enfatiza la necesidad de que exista seguridad jurídica para el correcto funcionamiento de la sociedad.