La creación de una comisión de juegos de azar, lotería y prevención de la ludopatía en la legislatura bonaerense generó un conflicto de interés, evidenciando las prioridades de los actores políticos involucrados.
El conflicto entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof, que paralizó la legislatura, repercutió en la reunión entre Máximo Kirchner, Martín Insaurralde y Sergio Massa, vinculada al negocio del juego.