Tras la caida de la legitimidad monárquica en España y América, surgieron preguntas sobre quién debía mandar, generando guerras civiles y la formación de juntas.
Se plantea la frustración del sueño monárquico y su manifestación oblicua a través del caudillismo y la concentración de poder, dificultando la división de poderes y la república constitucional.
Se menciona que la idea de monarquía en el Río de la Plata concluye en 1820, pero que figuras como Rosas, Roca, Irigoyen, Perón y Milei podrían encarnar una búsqueda de liderazgo similar a la monárquica.