Se criticó la frase "no hay plata" utilizada por políticos para evadir responsabilidades de pago, argumentando que es una excusa para la falta de moral y dignidad.
Se planteó que el uso de esta frase permite a los políticos dormir tranquilos mientras la sociedad sufre las consecuencias, comparando la situación con la de Isao Raldi y la joven en referencia a un caso de estafa.
La intervención concluyó advirtiendo que la falta de acción y la dilación en la resolución de problemas económicos y de justicia llevarán a un punto de no retorno, donde las consecuencias serán irreversibles.