Se critica la extensión de la custodia oficial a Adorni, argumentando que como ciudadano común ya no debería contar con ese beneficio y que no se puede combatir a la "casta" con actitudes de casta.
Se señala la incongruencia de cuestionar custodias para otros mientras se otorgan a exfuncionarios, y se recalca que la justicia debe evaluar la situación.
Se enfatiza que Adorni es un ciudadano más y que los ciudadanos no tienen custodia, por lo que no se deben buscar resultados distintos haciendo lo mismo.