El periodismo argentino ha experimentado un cambio fenomenal, pasando de ser parte de una "constelacion de poderes" junto a militares, sindicatos e iglesia, a convertirse en uno de los dos poderes crecientes, junto a la opinion publica.
Se senala que el poder de la prensa y la opinion publica se explican y complementan mutuamente, en un contexto donde otros poderes tradicionales han disminuido su influencia.