Cristina Gard, presidenta del Banco Central Europeo, insinuó la posibilidad de dejar su puesto antes de tiempo para dedicarse a la política en Francia, aunque descartó presentarse a las elecciones presidenciales.
Gard señaló la necesidad de una "voz europea" en el debate presidencial francés, sugiriendo su posible participación futura en la política de su país natal.