La justicia brasileña ordenó el registro de la casa de Jair Bolsonaro en busca de armas no entregadas, como condición para su arresto domiciliario. Dos armas registradas a su nombre no aparecieron, una en posesión de un guardaespaldas y la otra en manos de un importador.
La jueza sospecha que la situación es una "puesta en escena" para desacreditar el apellido Bolsonaro y beneficiar a Lula da Silva en la carrera presidencial. La falta de entrega de las armas y la posterior búsqueda en su domicilio buscan generar una opinión pública negativa contra Bolsonaro.