Se reitera la ilegalidad de la custodia de Manuel Adorni, argumentando que solo un juez puede ordenarla en ausencia de amenazas comprobadas. Se critica el uso de recursos públicos y se sugiere que Adorni podría enfrentar problemas judiciales por haberla dispuesto.
Se menciona que otros políticos como Lilita Carrió y Pablo Oliveto también abusan de custodias, presuntamente a través de "jueces amigos" que les otorgan estas medidas. Se contrasta esta situación con la de Adorni, quien no ha presentado denuncias formales por amenazas, y se cuestiona el uso de vehículos oficiales para fines personales.