Se confirma la condena contra Marine Le Pen en Francia, quien deberá cumplir un año de prisión domiciliaria con tobillera por desvío de fondos del Parlamento Europeo. A pesar de la condena, Le Pen podrá ser candidata presidencial en las próximas elecciones de abril.
El equipo legal de Le Pen está gestionando los permisos necesarios para su campaña, considerando las restricciones de su arresto domiciliario. Las encuestas la posicionan como favorita, superando a otros candidatos como Melenchón.
Se establece un paralelismo con el caso de Cristina Fernández de Kirchner en Argentina, en cuanto a las inhabilitaciones judiciales y el apoyo popular que ambas figuras políticas mantienen. La defensa de Le Pen argumenta que se trata de una "guerra jurídica" y no de culpabilidad.