El resultado de la reunión de la OTAN en Ankara es positivo para Donald Trump, ya que las inversiones de los países europeos en gasto militar aumentaron más de un trillón de dólares en los últimos tres años, impulsadas por la presión estadounidense.
Los países europeos buscan aumentar su gasto militar del 2.5% al 5% del PBI para 2035. Turquía, con el segundo ejército más grande de la OTAN, y su presidente Erdogan, emergen como figuras clave en el nuevo orden mundial, especialmente en Medio Oriente.