Leila Gianni relata las dificultades de ser mujer en política, enfrentando críticas y operaciones mediáticas, y cómo su familia la ha acompañado a pesar de las adversidades y los comentarios desubicados.
Menciona haber vivido situaciones de violencia extrema con el progenitor de sus hijos, quien actualmente está prófugo de la justicia.
Destaca la importancia de luchar por la gente de La Matanza, a pesar de los prejuicios que enfrentan las mujeres en la política, como ser tildadas de "gato" o de haber conseguido sus cargos por favores.