Se analiza la estrategia política de Javier Milei tras su victoria electoral, destacando su habilidad para neutralizar a competidores como Patricia Bullrich y Mauricio Macri, y su posterior acercamiento a ellos. Se cuestiona la efectividad de sus medidas iniciales, como la dolarización o la extinción del Banco Central, señalando que gran parte de su agenda se basó en la ley preparada por Federico Sturzenegger.
Se plantea la duda sobre las verdaderas intenciones de Patricia Bullrich de cara a futuras elecciones, sugiriendo que su objetivo es ser la próxima candidata presidencial de la fuerza. Se menciona la aspiración de Toto Caputo de incluir a Kirchner en su gabinete, lo que evidencia las complejas negociaciones y tensiones internas dentro del espacio político.
Se critica la supuesta "patología" de los políticos que creen gobernar bien a pesar de la realidad económica, y se alude a la opinión de Melconian sobre la desconexión entre macro y microeconomía. Se resalta la inteligencia política de Milei al consolidar su poder tras la elección, a pesar de las críticas sobre la falta de resultados concretos en sus primeras medidas.