Se analiza un gesto de Santiago Caputo apareciendo en el balcón de la Casa Rosada y abrazando a Javier Milei, interpretado como un apoyo en medio de supuestas internas familiares.
Se observa a Karina Milei aplaudir y luego retirarse, mientras Caputo se mantiene junto al presidente, reforzando la idea de un respaldo estratégico.