Se critica al Estado Nacional por, según el discurso, haber impedido el desarrollo de las provincias mediante leyes ideologizadas como la ley de glaciares, las retenciones al campo y los tipos de cambio diferenciales y cepos.
Se enfatiza la importancia de eliminar estas barreras y se menciona la prioridad de lograr el superávit para avanzar hacia un futuro de grandeza y prosperidad para las provincias, promoviendo el federalismo.