Se cuestiona la independencia del juez Martínez de Giorgi, sugiriendo que sus decisiones judiciales son funcionales al poder político.
Se menciona que el juez tiene un largo recorrido en el Poder Judicial y que su esposa fue promovida recientemente a un cargo judicial. Se hace referencia a un fallo reciente donde debilitó una acusación en la causa "Libra" contra el gobierno de Javier Milei.
Se lo describe como "el juez que cocina a fuego lento todas las causas de corrupción", lo que alimenta las sospechas sobre su imparcialidad.