Se denuncia una campaña de desprestigio contra Messi y la selección argentina en el contexto del mundial, vinculándola con la situación social y económica del país.
Se argumenta que, a pesar de la adversidad económica (con un 57% de pobreza reducido al 29% según se afirma), el éxito deportivo es un bálsamo para la población. Se cuestiona la veracidad de las estadísticas presentadas sobre la reducción de la pobreza.