Se critica duramente al Presidente por haber comenzado su mandato "boludeándonos, humillándonos, gritándonos", y se acusa de dejarse "forrear" con la promesa de un futuro mejor. Se exige que el Presidente no insulte ni basuree a nadie, y que enfrente directamente a sus críticos en lugar de mandar "haters".
Se compara la actitud de los "haters" con la de los kirchneristas, y se pide un debate cara a cara con figuras como el Ministro de Economía o Máximo Kirchner. Se menciona la necesidad de que el Presidente responda abiertamente, en lugar de recurrir a noticias falsas o ataques personales.