Waldo Wolf defiende al PRO, destacando su gestión en la Ciudad de Buenos Aires y en provincias como Entre Ríos y Chubut, gobernadas por Rogelio Frigerio e Ignacio Torres respectivamente.
Argumenta que el PRO es un partido "frentista" por naturaleza y que aún conserva sus banderas, a pesar de las especulaciones sobre su futuro y su relación con Javier Milei. Se subraya la gestión de Jorge Macri en la ciudad.