Monseñor García Cuerva criticó duramente la nueva ley de extranjerización de tierras impulsada por el gobierno de Javier Milei.
La Iglesia Católica, a través de García Cuerva, denunció a quienes "se esconden en las cuevas de la corrupción", generando pobreza y desigualdad, y advirtió sobre caminos peligrosos como la intolerancia y la crueldad hacia los más débiles.