El 9 de julio se vio marcado por la interna libertaria, con diferencias evidentes entre la vicepresidenta y el presidente Javier Milei.
Se critica el discurso de Milei por olvidar a los constituyentes y a figuras como Belgrano y San Martín, reivindicando en cambio el "ajuste" y hablando de una "segunda independencia" mientras se "entrega" la soberanía.