Se comenta la aparente desesperación del juez Martínez de Giorgi en el caso que involucra al periodista y la discriminación religiosa.
Se contrasta su accionar en este caso con su decisión en la causa "Libra", donde apartó a querellantes, sugiriendo una posible inconsistencia o urgencia en el presente caso.
Se reitera la idea de que detrás de las decisiones del juez hay una "cuestión política".