El abogado Pablo Fernández Pereira analiza la situación de legítima defensa en el caso del policía retirado que abatió a un motochorro. Señala que, si bien el arma del delincuente era una réplica, para la ley es considerada un arma de fuego, especialmente por cómo se empuñaba y la calificativa del robo por uso de arma.
Fernández Pereira expone los tres elementos sustanciales para la legítima defensa: agresión ilegítima, necesidad racional del medio empleado y falta de provocación por parte del damnificado. Sin embargo, introduce dudas sobre la portación del arma por parte del policía retirado y si esta se encontraba en el piso al momento de los disparos, lo que podría complicar la figura de la legítima defensa.