Se afirma que tanto Messi como su familia tienen claro que deben mantenerse alejados de la grieta política y de la grieta rosarina.
Se critica a Florencia Lave por supuestamente ser "la voz de Kicillof" y se le recuerda que Kicillof debe gobernar.
Se introduce la idea de que la Argentina no se puede explicar sin el fútbol, considerándolo inescindible de la cultura argentina.